martes, 7 de junio de 2011

DEFINICIÓN

Es importante tener en cuenta que muchos de los niños con discapacidad auditiva, necesitan apoyo de todas las personas especialistas para que tengan una mejora y puedan relacionarse con la sociedad.
Empezamos con saber que es:


DISCAPACIDAD AUDITIVA:

La sordera es la deficiencia auditiva ya sea parcial o total, la cual es una enfermedad del oído.
El concepto de sordera es referido por tradición a un trastorno auditivo profundo lo cual impide la comunicación  práctica a través del lenguaje hablado.
La prevención de la sordera es relativamente difícil debido a las numerosas causas que la provocan en los distintos periodos: prenatal, perinatal y posnatal.

CAUSAS DE LA DISCAPACIDAD AUDITIVA

La sordera neurosensorial es consecuencia de problemas o daños en el oído interno o en el nervio auditivo. Algunas de sus causas son:

Trastornos genéticos. Algunos trastornos genéticos (heredados) afectan al correcto desarrollo del oído medio y del nervio auditivo.

Prenatales. Enfermedades maternas en el embarazo (rubéola, toxoplasmosis, tuberculosis. También se puede dar por medicaciones como estreptomicina.

Perinatales. Pasa cuando hay parto con sufrimiento fetal, anoxia, bajo peso(menor o igual a 1500 gr) o prematuridad.

Postnatales. 

Lesiones en el oído o en la cabeza. Las lesiones, como por ejemplo las fracturas craneales, pueden ser causa de sordera.

Complicaciones durante el embarazo o el nacimiento. Algunos bebés nacen con alguna deficiencia auditiva como consecuencia de infecciones o enfermedades que sufrió la madre estando embarazada, lo que puede afectar al desarrollo del oído medio. Los bebés prematuros también presentan un mayor riesgo de sufrir deficiencias auditivas.

Infecciones o enfermedades. Determinadas afecciones, como infecciones de oído constante, las paperas, el sarampión, la varicela y los tumores cerebrales, pueden dañar las estructuras del oído interno.

Medicamentos. Determinados medicamentos, como algunos antibióticos y fármacos de quimioterapia, pueden causar sordera.

Ruidos fuertes. Un fuerte y repentino ruido o una continua exposición a altos niveles de ruido pueden causar daños permanentes a los diminutos pelos de la cóclea, por lo que dejarán de transmitir sonidos tan eficazmente como antes.